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Sobre la fecha de la fundación de la Hermandad nos
situamos en el último tercio del siglo XIII. Con motivo de la reconquista de
Lebrixa a los árabes el 21 de Marzo de 1253, día de San Benito, por el
rey cristiano Alfonso X de Toledo llamado "El Sabio".
La repoblación de
Lebrija la realizaron los diecisiete caballeros hidalgos siguientes: Juan
Martínez de Cala, Diego Jarana, Alonso Tejero de Hinojosa (ascendientes de
Elio Antonio de Nebrija), Pedro Sánchez Monge, Antón Ramírez, Diego
García del Ojo, Pedro Rodríguez de Arriaza, Pedro Sánchez del Puerto, Miguel
Dorantes de la Sierra, Francisco Benítez, Pedro Jaguaco, Juan García Requena,
Diego Peláez, Pedro López de Quintanilla, Alonso Hernández, Antón Salmerón y
Antón Gómez.
Fue justamente la
oposición de la "Santa Cruz" a la "Media Luna" del Islam el símbolo más
elemental de aquella secular contienda. Ya que "Vera-Cruz" significa
"Cruz-Verdadera", fueron fundadas las Hermandades de la Vera-Cruz por la
orden Franciscana, como el Rey Alfonso X, hijo del Rey Fernando III, llamado
"El Santo", mandó en todos los territorios reconquistados, y entre ellos, la
ciudad de Lebrija.
A partir de esta
fecha ya no tenemos más conocimientos de la Hermandad hasta el año de
Nuestro Señor de 1557, cuando D. Pedro Domínguez de Jarana, dona un solar a
la Hermandad de la Vera-Cruz, esquina a las calles Tetuán y Cala de Vargas,
para la construcción de una capilla para la Hermandad mencionada y la
bendición de la misma, como lo acreditan los escritos que se encuentran en
los archivos del Arzobispado de Sevilla que literalmente transcribimos:
"En Lebrija,
Villa de la muy Noble e muy Leal Ciudad de Sevilla, en jueves nueve días del
mes de septiembre entre las cuatro e cinco como de la mañana poco mas o
menos año del Señor del mil e quinientos e cincuenta y siete años, estando
en la iglesia de la Vera-Cruz de esta dicha Villa, del título del Señor San
Juan de Letrán de Roma, el Señor Obispo D. Dionisio de Ávila,
queriendo bendecir la dicha Iglesia y Cementerio de ella, y un pedazo de la
calle empedrada junto a la pared de dicha Iglesia como una vara de medir,
pareció ante mí, Diego García Zancarrón, escribano público y del cabildo de
dicha Villa de Lebrija y Alonso García Peón vecino de esta villa, Mayordomo
que es de la cofradía de la Vera-Cruz e Iglesia, ha pedido a mi el dicho
escribano que diese por fe de como el dicho Señor Obispo quería bendecir la
dicha Iglesia e Cementerio e calle.
E luego el dicho
Señor Obispo comenzó a bendecir la Iglesia e Cementerio y calle y yendo
todos vestidos e con oraciones echando agua bendita que en tal caso se
requiere, y habiendo el Señor Obispo acabado de bendecir la dicha Iglesia e
Cementerio de ella, e acabado el dicho Obispo de bendecir e Cementerio de
ella, por donde va señalado el dicho Cementerio el dicho Alonso García Peón
en el dicho nombre me pidió le diese por fe cuantas varas de medir había en
el dicho Cementerio así de frente como árboles.
E luego Juan de
Zamora, pregonero del Consejo de esta Villa, tomó una vara de medir paño e
midió el dicho Cementerio, en que había de frente hacia la calle diez varas
y media y en cada vara árbol nueve varas, que es a los calzos y es la dicha
empedrada arrimada a la pared de dicha Iglesia hay una vara de medir.
E yo el dicho
escribano doy fe como todo los susodicho vi que el dicho Señor Obispo
bendijo la dicha Iglesia e Cementerio según e de la manera que dicho es lo
di todo firmado e signado según que ante mi pasó que es hecho e pasó en el
día e mes e año susodicho Pedro Vidal e Juan Muñoz e Luís de Ortega e Alonso
Halcón e Alonso Liñan e Antonio Benítez Espartero e Pedro Sánchez Galán e
Bartolomé Martín Calderón e Juan Rodríguez Monge e otros muchos vecinos de
esta villa. Diego García Zancarrón escribano publico e del Cabildo".
En el año
1576, D. Juan Monge de Cala y Dña. Catalina de Jarana, su mujer, y sus
hermanos, donan una parte de los corrales de su casa, para la ampliación de
la Capilla, como literalmente transcribimos:
"En la Villa de
Lebrija domingo veinte y cinco dias del mes de agosto del año de Nuestro
Señor del mil quinientos y setenta y seia años. Ante Francisco de Vargas
escribano público se presenta D. Juan Monge de Cala y Dña. Catalina de
Jarana, su mujer, otorgaron escritura de donación a favor de la hermandad de
la Santa Vera-Cruz de esta Villa, y sus hermanos, por lo cual le donaron
para siempre jamás, un pedazo de sitio de sus corrales de su casa, como de
ancho de dos varas de medir tomando desde el arco que está hecho para la
Capilla del Stmo. Cristo Crucificado de la Vera-Cruz, ladrillo y medio, y
todo el demás ancho hasta confinar con la casa de Hernán López, con el
cargo, que en cada año para siempre jamás, esta Cofradía les había de decir,
una misa rezada a honor y reverencia de la Santa Vera-Cruz de Nuestro Señor
Jesucristo por sus Ánimas, en el día de la Cruz de Mayo, o en su octava, y
el capellán que fuese de dicha Cofradía, ha de salir con responso y agua
bendita, sobre la sepultura, y entierro de los dichos Juan Monge de Cala y
Catalina de Jarana, su mujer que ha de ser en la capilla, que se hiciese en
este referido sitio, en donde después de labrada la Capilla, han de tener su
entierro los dichos donadores, sus hijos, nietos y los referidos quisiesen
bobedar dicha capilla, para el entierro y sepultura, lo ha de hacer a su
costa, sin que se le pueda estorbar, porque en cuanto a esto, quedó a
escogencia de los dichos Juan Monge de Cala, su mujer y deudos y enterrar en
dicha capilla, a quienes quisiesen, y no más. Y con condición que si los
susodichos, quisiesen hacer alguna pared junto a las paredes, y Cementerio
de dicha Ermita, la pueden hacer.
Y con condición
que si dicha Cofradía quisiese hacer tejado a dicha capilla los susodichos
han de recibir las aguas lluvias una cuarta parte porque las demás han de
salir por el callejón que esta hecho, por junto las paredes de dicha Ermita,
y por libres de todo tributo, más que tan solamente esta misa rezada
perpetua y esta escritura de donación fue aceptada por el Hermano Mayor, y
demás Cofrades, y se obligaron a lo susodicho y otras cosas que todas
largamente constan de dicha escritura de donación".
En este trozo
de terreno se hizo la capilla del Señor de San Juan de Letrán que está en
dicho sitio labrada.
Esta Ermita, desde
su edificación, fue dedicada a la "Cofradía del Santísimo Cristo de la
Vera-Cruz", que ya en 1621 salía en procesión el Jueves Santo.
En la regla que se
conserva de 1783 aparece con el nombre de "Santísimo Cristo de la Vera-Cruz
y María Santísima de Consolación". |